El gabinete de Gobierno de Reino Unido superó ayer sus divisiones internas para respaldar de forma colectiva el acuerdo preliminar sobre el "brexit" al que llegó con Bruselas la primera ministra del país, la conservadora Theresa May, que ahora deberá defenderlo en el Parlamento británico.
Tras una tensa reunión de más de cinco horas con sus ministros, May anunció ante su residencia oficial de Downing Street que Londres dio un "paso decisivo" para cerrar un pacto sobre las condiciones de su salida de la Unión Europea (UE), prevista para el próximo 29 de marzo. El acuerdo, que recibió duras críticas por parte del sector más euroescéptico del propio Partido Conservador, es el "mejor que podía ser negociado", aseguró la jefa de Gobierno.
May planteó a sus ministros que las únicas opciones sobre la mesa eran aceptar el documento de 585 páginas acordado con los negociadores comunitarios, abandonar la UE sin acuerdo alguno o bien que no se produzca el "brexit".
