Las milicias palestinas de Gaza se comprometieron ayer a un alto al fuego con Israel, tras 48 horas de la peor escalada de la violencia desde 2014, que comenzó el domingo 11 1 cuando se avanzaba en un acuerdo para una tregua duradera, con mediación de Egipto y la ONU.
"Los apreciados esfuerzos egipcios llevaron a reforzar el alto al fuego entre la resistencia armada y el enemigo sionista. La resistencia armada se comprometerá con esta declaración en tanto en cuanto el enemigo sionista lo haga", señaló el denominado Centro de Operaciones Conjunto de las Facciones Palestinas, que agrupa a los principales grupos armados de Gaza.
Israel no contestó oficialmente al anuncio, si bien un alto cargo que pidió no ser identificado declaró que el país "mantiene su derecho a actuar", pero que respondió a intentos de mediación de la ONU, Egipto, Noruega y Suiza, e indicó que serán "los hechos sobre el terreno los que decidirán" si se cumple o no la tregua.
En apenas 24 horas, las milicias del enclave lanzaron 460 cohetes y morteros hacia Israel, un centenar de los cuales fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro.
Estos grupos reivindicaron los ataques como respuesta a un incidente que se produjo la noche del domingo durante una incursión militar israelí en Gaza que resultó fallida y en la que murieron siete milicianos y un soldado de Israel.
ras el incidente se tiraron catorce cohetes que no causaron víctimas y continuó la calma hasta la tarde del lunes, cuando empezó un lanzamiento masivo de cohetes, que se inició con el disparo de un misil antitanque contra un autobús israelí, hecho en el que resultó herido grave un soldado. Los proyectiles no dejaron de caer durante la noche y la madrugada y uno de ellos mató a un civil palestino en la ciudad israelí de Ashkelón.
Durante la mañana siguieron alterando la vida de las comunidades israelíes de la periferia de Gaza, donde colegios, grandes comercios y puntos de reunión de más de veinte personas permanecieron cerrados por indicaciones del Ejército.
