Cerca de 100 buzos rastreaban ayer la zona del mar de Java en busca de la cabina del avión de la compañía nacional Lion Air, que se estrelló el lunes 29 con 189 ocupantes a bordo, mientras fue cesado el director técnico de la aerolínea.
Los submarinistas se centran en un objeto detectado que piensan que "es una gran parte de la cabina", según el director de Preparación de la agencia de búsqueda y rescate (Basarnas), Didi Hamzar. Su labor, asistida por localizadores de señales de las cajas negras y sondas submarinas por control remoto se ve obstaculizada por las fuertes corrientes y la escasa visibilidad a entre 30 y 35 metros de profundidad en las aguas cercanas al cabo Karawang, apuntó Didi.
Hasta el momento, ninguna de las víctimas ha sido identificada a través de los restos humanos retirados en 49 bolsas mortuorias, que pertenecen a al menos una decena de personas, según las autoridades, en un siniestro en el que no se han encontrado supervivientes.
