ROMA. El hallazgo de huesos humanos bajo el suelo de un sótano de la nunciatura (la embajada) de la Santa Sede en Roma disparó la hipótesis de que sean los de Emanuela Orlandi, la joven hija de un empleado vaticano y cuya desaparición hace 35 años es uno de los grandes misterios de Italia y del Vaticano.
La Fiscalía de Roma abrió una investigación por el delito de homicidio y ordenó un análisis de los restos encontrados por algunos obreros.
