El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunciará hoy los resultados oficiales de la investigación de la muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi, desaparecido en el consulado de su país, en Estambul, hace dos semanas.
Las pesquisas sobre esa muerte, ocurrida a principios de octubre, recibieron un nuevo impulso ayer al descubrirse un coche con matrícula diplomática, supuestamente perteneciente al consulado saudí, abandonado desde hace dos semanas en un aparcamiento de Estambul. Según la cadena NTV, el vehículo de alta gama lleva 14 días en el aparcamiento subterráneo de Sultangazi, un barrio situado a una docena de kilómetros del consulado, y en su interior se pudieron ver bolsas.
Un equipo policial se trasladó al lugar, pero lo abandonó sin registrar el interior del coche, porque informó que no tenía el permiso correspondiente del gobierno saudíe, según explicó ayer la cadena CNNTürk.
La Fiscalía continuó ayer con el interrogatorio de los empleados del consulado que inició el viernes 19.
En total, 45 trabajadores, tanto turcos como extranjeros, fueron citados a declarar en calidad de testigos.
A su turno, el diario turco Yeni Safak, cercano al Gobierno, aseguró ayer que un miembro de la delegación saudí que llegó a Estambul el día de la desaparición de Khashoggi se puso en contacto varias veces con la oficina del príncipe heredero del país árabe, Mohamed bin Salman.
Según el diario, Maher Abdolaziz Mutreb, que acompañó este año varias veces al príncipe en sus viajes, llamó por teléfono cuatro veces al jefe del gabinete del heredero saudí, Bedr el Asakir, mediante un teléfono móvil desde el despacho del cónsul, además de contactar con un número en Estados Unidos.
