La Policía turca registró ayer la residencia del cónsul general de Arabia Saudí en Estambul e intensificó así su presión sobre el país árabe en un intento de esclarecer la desaparición desde hace dos semanas del periodista disidente Jamal Khashoggi.
Se trata del segundo registro en una instalación diplomática saudí tras una visita el lunes 15 de agentes turcos en el propio consulado saudí, situado a solo 200 metros de la residencia.
Los agentes turcos llegaron al complejo residencial, y esta vez, a diferencia del martes 16, fueron recibidos por una delegación saudí que le permitió pasar al interior, informó la cadena turca NTV. El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, explicó a la cadena TRT que el motivo aducido por Riad era que la familia del cónsul se hallaba en el interior de la residencia.
El propio cónsul, Mohamed Otaibi, abandonó el martes 16 Estambul y volvió a su país, una decisión que según Ankara no se debe a ninguna medida diplomática de parte turca.
No obstante, Cavusoglu recalcó que la actitud de Otaibi durante el registro del consulado no había sido del agrado del equipo turco. "Tuvo una actitud poco seria que suscitó reacciones. Abría por ejemplo los armarios y decía, miren (Khashoggi) no está aquí, como si nos quisiera dejar en ridículo", detalló el ministro. También el ministro turco del Interior, Süleyman Soylu, admitió ayer que la investigación turca se podía considerar "atrasada" por la actitud de Riad, aunque pidió paciencia.
