WASHINGTON. El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció ayer que la embajadora del país ante la ONU, Nikki Haley, abandonará el cargo al terminar el año, lo que dejará al mandatario sin una de las voces más respetadas de su gabinete apenas seis meses después de remodelar su equipo de política exterior.
La renuncia de Haley, que supo compensar con carisma su falta de experiencia diplomática y defendió con vehemencia el progresivo aislamiento de EE.UU., fue una sorpresa para muchos.
