BRUSELAS. La Comisión Europea (CE) ha comenzado a explicar a los Estados miembros las herramientas legales con las que cuenta ante la posibilidad de la salida británica sin acuerdo, un escenario en el que, para ciertos sectores, se podrían aprobar leyes en un plazo de cinco días para evitar las peores consecuencias de un divorcio drástico.
Las negociaciones y conversaciones siguen entre los miembros del bloque.
