El Arzobispado de Santiago acogió ayer "con la tarea de reparar todo el daño causado a las víctimas" la decisión del Papa de retirar el estado clerical del influyente cura chileno Fernando Karadima, condenado en 2011 por la justicia canónica por violaciones y abusos sexuales.
Así lo comunicó el ente clerical a través de un comunicado con un video en el que el arzobispo capitalino, el cardenal italiano Ricardo Ezzati, valoró la decisión del Papa Francisco.
"Los católicos de Santiago y la gente de buena voluntad estamos llamados a acoger esta determinación del Santo Padre (...) y hacerlo con esa actitud de colaborar con la tarea propia de la Iglesia de reparar todo daño causado a las víctimas y también a todas las personas que han sufrido y sufren por este hecho", dijo Ezzati. En ese sentido, el arzobispo de Santiago indicó que este es un paso más en "el camino" en busca de que la Iglesia católica de Chile sea cada vez "más transparente".
"Un camino que queremos que sea cada vez más transparente de acompañamiento de estas situaciones de formación para que no sucedan, para que justamente el "nunca más" sea también realidad en nuestra Iglesia de Santiago", advirtió.
El Papa Francisco "ha dimitido del estado clerical a Fernando Karadima Fariña", informó ayer la Santa Sede en un comunicado. Karadima, a quien ya se ha comunicado la decisión del Vaticano, había sido condenado por la Iglesia a una vida de reclusión y penitencia por violaciones y abusos sexuales a menores de edad en Chile.
Se trata de una medida más en la limpieza que está realizando el Papa Francisco en la Iglesia católica en Chile, después de que en mayo el pontífice mandó llamar a 34 obispos chilenos al Vaticano y estos presentaron sus renuncias en bloque tras reconocer que habían cometido "graves errores y omisiones".
Hasta el momento, el pontífice ya ha aceptado la renuncia de siete de ellos, las dos últimas la semana pasada.
