Cuando faltan tres semanas para la primera vuelta de las elecciones en Brasil, se mantiene en duda la participación en lo que resta de campaña del ultraderechista Jair Bolsonaro, quien lidera los sondeos pero convalece de una cuchillada que sufrió durante un mitin.
Bolsonaro, favorito para la primera vuelta de los comicios que se celebrará el 7 de octubre, dejó ayer domingo la unidad de terapia intensiva de la clínica Albert Einstein, donde permanece desde hace diez días, pero los médicos no informaron sobre una posible alta ni sobre futuras restricciones cuando deje el hospital.
Según los médicos, fue trasladado a "cuidados semiintensivos", presenta "una buena evolución clínica" y no ha tenido fiebre, aunque es alimentado "exclusivamente" por vía endovenosa y recibe atención contra una posible "trombosis venosa", así como continúa con un tratamiento de "fisioterapia respiratoria y motora".
El capitán de la reserva del Ejército, a quien las encuestas le atribuyen una intención de voto del 26 %, fue víctima el pasado día 6 de una cuchillada asestada por un hombre que alegó "temores" ante sus "radicales propuestas" y le causó graves heridas en el abdomen. El candidato, que ha provocado polémicas con declaraciones que han sido tachadas de racistas, homofóbicas o machistas, ha pasado en los últimos diez días por dos operaciones para tratar las lesiones que fueron detectadas en su aparato intestinal.
El hospital no ha dado hasta ahora una sola pista sobre su alta, pero fuentes médicas consultadas por EFE dijeron que el proceso de recuperación de unas heridas como las que ha sufrido puede impedir que participe en lo que resta de campaña en las calles. Incluso, pudiera ocurrir que deba seguir en reposo hasta después de la segunda vuelta, prevista para el 28 de octubre en el caso de que ningún candidato supere el 50 % de los votos, algo que todos los sondeos prevén.
