La cantidad de muertos por la tormenta tropical Florence, degradada ayer a depresión, ascendió a 16 en los estados norteamericanos de Carolina del Norte y del Sur, según reportes oficiales. Junto a las pérdidas humanas por el fenómeno, que tocó tierra hace tres días en el primero de esos territorios como huracán de categoría uno de un máximo de cinco en la escala Saffir-Simpson, se registran decenas de miles de infraestructuras afectadas.
Florence dejó más de 1.000 milímetros de lluvia en algunos sitios de Carolina del Norte, cuyo gobernador, Roy Cooper, instó a la población a seguir alerta en los próximos días.
Según Cooper, la tormenta nunca fue tan peligrosa como ahora, y muchos ríos siguen subiendo y no se prevé que toquen su altura máxima hoy.
Más de 900 personas fueron rescatadas en medio de las crecientes inundaciones y 15 mil continúan en refugios, detalló el mandatario estatal.
