MOSCÚ. Miles de personas protestaron ayer en Moscú contra la reforma de las pensiones, aunque muchas menos de las que esperaban reunir los partidarios del líder opositor Alexéi Navalni, en una jornada que coincidió con elecciones locales y regionales por toda Rusia, incluida la capital del país.
Quizás fue por que la gente ha asumido que la polémica reforma no tiene marcha atrás, pero lo cierto es que el poder de convocatoria de Navalni se ha revelado muy debilitado.
