Ecuador reconoció ayer que ha perdido la batalla legal contra la multinacional estadounidense Chevron en un histórico caso de contaminación ambiental en la amazonia y apuntó responsabilidades al anterior Ejecutivo de Rafael Correa.
El Tribunal Permanente de Arbitraje con sede en La Haya, falló en contra de Ecuador y según el laudo, deberá pagar a la multinacional Chevron una indemnización por daños y perjuicios a fijarse en el futuro.
Considerado uno de los mayores litigios por contaminación ambiental del planeta, el caso se inició en 1993 a raíz de las denuncias interpuestas por comunidades indígenas y de campesinos afectados por vertidos de la petrolera Texaco -adquirida en 2001 por la estadounidense Chevron-, en la cuenca amazónica ecuatoriana entre 1964 y 1990.
Una sentencia emitida por una corte de Lago Agrio, Ecuador, en 2011 cifraba en 9.500 millones de dólares la indemnización que debía abonar la compañía a los afectados.
Otro dictamen dos años después ratificado por la Corte Nacional de Justicia ecuatoriana en relación al mismo caso, dictaminaba otra suma de 8.600 millones de dólares en reparaciones por los daños medioambientales en las provincias de Orellana y Sucumbíos en un área que abarca cerca de 500.000 hectáreas y es una de las zonas de mayor biodiversidad del mundo.
La empresa multinacional recurrió los fallos y litigó ante la corte arbitral las resoluciones judiciales, que ayer finalmente han quedado en papel mojado y provocado reacciones encontradas entre funcionarios del actual Gobierno y el expresidente Correa, que gobernó Ecuador entre 2007 y 2017.
