Aviones rusos bombardearon ayer la provincia siria de Idleb, último bastión opositor en Siria, en un día en el que se celebró una decisiva reunión en Teherán en la que Rusia, Turquía e Irán llamaron a la deposición de las armas de los grupos armados en la región para evitar una tragedia humanitaria.
"Hoy hubo intensos bombardeos rusos contra los civiles en Jan Shijún y otras zonas en el norte de Hama, mientras se celebra la cumbre entre Turquía, Rusia e Irán de la que no saldrá nada tangible", dijo a Efe el portavoz de la alianza rebelde Frente Nacional para la Liberación, Nayi Abu Huzaifa.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó también que las fuerzas rusas, aliadas del régimen de Damasco, lanzaron una veintena de ataques aéreos contra el sur de Idleb, según dijo a Efe el director de la ONG, Rami Abderrahman.
CUMBRE
