EFE. Brasil dio ayer inicio a la campaña para las elecciones del 7 de octubre, la más corta e indefinida de su historia, que se desarrolla en medio de una batalla jurídica sobre la candidatura del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción.
Mientras se mantienen los interrogantes sobre la candidatura de Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), 13 candidatos están autorizados por la justicia para salir a la calle en busca de votos para los comicios legislativos, regionales y presidenciales.
