Brasil reabrió ayer la frontera del norte, en el estado de Roraima, con Venezuela, un día después de que la policía bloqueara el paso de venezolanos para cumplir la decisión de un juez federal.
La entrada de venezolanos fue liberada tras la decisión de un tribunal de segunda instancia, que revocó la medida adoptada el domingo 5 por el juez federal Helder Girao Barreto.
Para el Tribunal Regional Federal de la Primera Región, que atendió un pedido de la Abogacía General de la Unión (AGU), "cerrar la frontera significa no reconocer al inmigrante como igual al brasileño".
La entrada de venezolanos por vía terrestre fue bloqueada el lunes 6 después de que Girao Barreto ordenara el cierre de la frontera hasta que hubiese un "equilibrio" entre el número de inmigrantes que ingresa desde el país vecino con los que salen a otras ciudades.
La decisión del juez de primera instancia condicionó la entrada de nuevos venezolanos a Brasil por la frontera al llamado proceso de interiorización, que es una medida del Gobierno federal mediante la cual transfiere inmigrantes desde Roraima a otras regiones y les asegura la regularización en el país. Según medios locales, al menos 100 venezolanos quedaron retenidos en la frontera hasta la decisión del TRF-1.
