ALEXANDRIA. Paul Manafort, exjefe de campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, se sentó ayer en el banquillo para responder por sus negocios con oligarcas rusos a los que asesoró a cambio de millones de dólares que supuestamente ocultó a las autoridades de Estados Unidos.
Manafort protagonizó el primer juicio fruto de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre los supuestos lazos entre Rusia y la campaña de Trump para influir en los resultados de las elecciones de 2016 en EE.UU.
