Los signos de riqueza que marcaron al estado venezolano de Zulia (oeste, limítrofe con Colombia) a lo largo de sus más de 100 años de explotación petrolera están hoy bajo montones de basura en sus calles y ensombrecidos por los apagones que cada día aquejan a esta región declarada en emergencia.
El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, denunció esta semana la "situación calamitosa" en esta entidad federal, la más poblada del país petrolero, donde la crisis económica golpea con más fuerza a sus ciudadanos; en la actualidad divididos entre la indignación y el hastío, como pudo confirmar ayer EFE.
En Maracaibo, la ciudad capital, el deterioro de los servicios públicos se refleja en cada cuadra y en todas las avenidas de esta urbe compartida por unos 2 millones de habitantes, y que fue por décadas una localidad vanguardista en términos de servicios.
