VARSOVIA. El Gobierno polaco sigue adelante con su reforma judicial a pesar de la oposición de la presidenta del Tribunal Supremo, de las protestas ciudadanas y de las críticas de la Unión Europea, a la que reitera que la estructura de la justicia es una competencia interna de cada país.
A lo largo del día ha habido manifestaciones contra la reforma ante el Supremo, en Varsovia, y ante tribunales de todo el país.
