Las fuerzas gubernamentales sirias, apoyadas por la aviación rusa, prosiguieron ayer su ofensiva en la provincia de Deraa, ente las dificultades por alcanzar un acuerdo con las facciones opositoras para que abandonen las zonas que aún dominan en esta región del sur de Siria.
El Observatorio Sirio de derechos Humanos informó de que las conversaciones entre Rusia y representantes de los rebeldes fracasaron ayer, pero el dirigente opositor Jaled al Hebus, aseguró a Efe que estas se encuentran "atascadas" y están siendo "muy complicadas".
"Las negociaciones no han fracasado, están atascadas. Cada artículo necesita mucho tiempo y mucha precisión, hay que encontrar la redacción adecuada para cada solución", dijo Al Hebus, coronel del Ejército Libre Sirio (ELS) para la región de Damasco. Añadió que para el éxito de las negociaciones el ELS precisa de conversaciones y contactos a nivel "popular, militar, e interno".
Al Hebus se mostró convencido de que las negociaciones saldrán adelante debido a las "fuertes presiones" que está ejerciendo Jordania, para conseguir que las partes beligerantes lleguen a un acuerdo y evitar nuevos enfrentamientos que pudieran causar una oleada de refugiados hacia el reino hachemí.
El ministro de exteriores jordano, Ayman Safadi viajó ayer a Rusia para reclamar una solución urgente a la violencia en el sur de Siria, al otro lado de la frontera jordana.
"Jordania quiere que ambas partes acepten el acuerdo y por eso el ministro de exteriores jordano ha viajado a Rusia. Quieren que el acuerdo tenga éxito para que no haya ningún tipo de combate en la frontera y para que Jordania no sufra los problemas de los refugiados", explicó a EFE Al Hebus.
Según el Observatorio, los negociadores rusos y los representantes de los rebeldes tratan de retomar las conversaciones, pero Rusia, aliada de Damasco, habría presentado nuevas condiciones para la reanudación del diálogo.
