Centenares de personas a bordo de autos, motos y camionetas recorrieron ayer las calles de Managua para exigir la desmovilización de grupos armados irregulares afines al Gobierno que, según sus detractores, ejecutan la denominada "Operación Limpieza" que consiste en atacar las manifestaciones antigubernamentales en medio de la actual crisis que ha segado casi 290 vidas.
Esa caravana de vehículos, que tuvo como lema "Managua no olvida, Nicaragua no se rinde", se hizo con el objetivo de pedir "por el desarme de los escuadrones de la muerte", explicó la líder campesina anticanal, Francisca Ramírez, quien encabezó a bordo de una camioneta esa actividad.
Según la Articulación de Movimientos Sociales y Organismos de la Sociedad Civil, que convocaron a esa caravana, los policías, junto a encapuchados armados afines al Gobierno, tratan de levantar tranques y barricadas y devolver la normalidad a las calles a balazos.
El Gobierno de Daniel Ortega destacó que se ha reactivado el comercio en las ciudades nicaragüenses donde han ocurrido disturbios callejeros, y que se "respira un ambiente de normalidad, paz y seguridad", según el portal gubernamental El 19.
