TRÍPOLI. La tensión aumenta entre los principales líderes políticos iraquíes por el incendio que se desencadenó el domingo 10 en varios almacenes que guardaban los votos de las elecciones del 12 de mayo, ya que debaten la repetición de los comicios por las sospechas de fraude en el escrutinio.
El primer ministro iraquí en funciones, Haidar al Abadi, ha asegurado que el incendio es fruto de un complot.
Al Abadi, que lidera la coalición Al Nasr (La Victoria), que quedó por sorpresa en tercer lugar.
