GINEBRA.La llegada de Siria a la presidencia de la Conferencia de Desarme de la ONU, en aplicación de un mecanismo de rotación, sacudió fuertemente ayer a este órgano y llevado a varios países a manifestar su protesta, mientras que otros le prometieron su apoyo.
La Conferencia de Desarme es el mayor foro multilateral que negocia desde 1978 tratados en esta materia y en su balance están el Tratado de No Proliferación Nuclear, entre otros.
