Gaza desafió ayer a Israel con el lanzamiento por parte de las milicias de Hamás y la Yihad Islámica del mayor número de proyectiles desde la tregua de 2014 al tiempo que un barco, con heridos de las recientes manifestaciones y estudiantes, partió del puerto gazatí en dirección a Chipre para intentar romper el bloqueo naval israelí.
Poco antes de que el llamado "Barco de la Libertad" fuera interceptado por el Ejército israelí al sobrepasar las 9 millas límite, como parte de la movilización de la Gran Marcha del Retorno, las columnas de humo de los bombardeos israelíes podían divisarse desde el Puerto de Gaza, según pudo comprobar EFE.
Israel respondía al lanzamiento ayer por la mañana de 28 morteros, atribuido a la Yihad Islámica, que hicieron sonar la sirenas antiaéreas en Israel, disparos que se repitieron en la tarde ante lo que las autoridades llamaron a la población israelí a protegerse en los refugios y no estar a más de 15 segundos de distancia de lugares protegidos.
El Ejército bombardeó un túnel del movimiento islamista Hamás que se adentraba en su territorio y 35 posiciones militares este grupo y de la Yihad Islámica, tres de cuyos milicianos murieron en un ataque israelí el domingo 27.
"Lo que la resistencia armada ha hecho esta mañana es parte natural del derecho a defenderse de nuestra gente y responde a los crímenes israelíes y a los asesinatos de nuestros combatientes en Rafah y en el norte de Gaza en los dos últimos días", declaró ayer el portavoz de Hamás, Abdulatif al Qanoua, sobre los recientes bombardeos en los que murieron milicianos.
El Ministerio de Educación de Gaza informó de que una escuela quedó gravemente dañada, mientras estudiantes de instituto estaban haciendo sus exámenes finales, sin que se registrasen heridos.
En el otro lado, el sistema antimisiles israelí Cúpula de Hierro interceptó la mayoría de los proyectiles que se lanzaron a primera hora de la tarde, que activaron las alarmas en al menos cinco localizaciones israelíes, confirmó el Ejército.
