MADRID. El Ejecutivo español bloqueará la formación de gobierno en Cataluña y mantendrá el control de sus competencias políticas después de que ayer el presidente catalán nombrara a cuatro consejeros encarcelados y huidos de la justicia.
El Gobierno español, que calificó esa designación de "provocación", anunció ayer que no publicará el decreto de nombramiento de los consejeros catalanes en el Diario Oficial de Cataluña, condición indispensable para que sea válido.
