BARCELONA. El nuevo presidente de la región de Cataluña, el independentista Joaquim Torra, tomó ayer posesión del cargo en una ceremonia austera, sin representación del Gobierno de España y sin referencia alguna a la Constitución ni al rey, como es lo habitual.
Por ello, el gobernante Partido Popular (PP-centroderecha) anunció poco después que estudiará si esa asunción del cargo se ha "formalizado adecuadamente" y también lo harán los servicios jurídicos del Estado.
