El Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU. aseguró ayer que coincide con la evaluación de la comunidad de inteligencia estadounidense de que el Gobierno ruso interfirió en las elecciones presidenciales de 2016 a favor del actual presidente, Donald Trump.
"No vemos ninguna razón para disputar las conclusiones", dijo el presidente del comité, el republicano Richard Burr, al divulgar los resultados parciales de la investigación, y aseguró que "no hay duda de que Rusia emprendió un esfuerzo sin precedentes para interferir" en los comicios.
INVESTIGACIÓN
Como parte de su propia investigación sobre la intromisión rusa, el comité ha estado revisando durante varios meses la evaluación llevada a cabo por la plana mayor de la inteligencia de EE.UU. en enero del año pasado, y su conclusión difiere de la del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, que cuestionó el proceder de las pesquisas.
Las investigaciones revelaron que Rusia intentó interferir en las elecciones por tres razones: socavar la democracia en Estados Unidos, dañar a la entonces candidata presidencial demócrata Hillary Clinton y ayudar al republicano Donald Trump a llegar a la Casa Blanca.
EVALUACIÓN
Los legisladores del comité se reunieron ayer a puerta cerrada con antiguos altos funcionarios de inteligencia que desempeñaron un papel importante en la compilación de datos de la evaluación.
Tras ese encuentro, en una declaración conjunta con Mark Warner, el demócrata de más alto rango del comité, Burr aseguró que están de acuerdo con los hallazgos.
"Después de una revisión exhaustiva, nuestro personal llegó a la conclusión de que las conclusiones de (la comunidad de inteligencia) eran precisas y puntuales", dijo Warner.
