NACIONES UNIDAS. La ONU dio ayer la señal de alarma sobre los efectos devastadores que puede tener una gran ofensiva del Gobierno sirio sobre la provincia de Idleb, el principal bastión opositor y donde se han refugiado multitud de civiles y combatientes opositores expulsados de otras áreas del país.
El temor de Naciones Unidas es que Idleb se convierta en una nueva Guta Oriental.
