JERUSALÉN. Israel celebró ayer el espaldarazo diplomático que supone sobre su posición sobre Jerusalén el traslado de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv a esta ciudad, con una recepción que estuvo encabezada por el primer ministro israelí y titular de Exteriores, Benjamín Netanyahu.
Cuarenta países de los 86 invitados, confirmaron su asistencia al acto en la sede de Exteriores, que protagonizó la delegación enviada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
