Combatientes de facciones rebeldes, junto a familiares y civiles de varias poblaciones de las provincias centrales sirias de Hama y Homs, empezaron ayer a ser evacuados tras el acuerdo de capitulación alcanzado con las autoridades gubernamentales.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó ayer de que 67 autobuses han salido hasta ayer de zonas controladas por los rebeldes en el norte de Homs, con cientos de combatientes y civiles a bordo, y se dirigen lentamente hacia la provincia de Alepo (norte del país), a la espera de que otros vehículos se sumen a este primer convoy.
La salida de los combatientes y sus parientes, así como de otros civiles que rechazan permanecer en la zona, que pasará a estar controlaso por el Gobierno sirio, tiene lugar dentro de un pacto que incluye, además, la evacuación de áreas en el sur de Hama.
El acuerdo fue alcanzado el 2 de mayo entre las facciones armadas que operan en las dos provincias y las autoridades sirias, con la mediación de Rusia, aliada de Damasco. El 3 de mayo, los combatientes comenzaron a entregar el armamento pesado y medio a las fuerzas sirias y rusas como primer paso para la aplicación del tratado, que se desarrolla en varias etapas.
