Unos 2.300 combatientes y civiles fueron evacuados desde el jueves 3 de tres pueblos al sur de Damasco, en virtud de un acuerdo entre las facciones rebeldes y las autoridades, y llegaron ayer al norte de Siria, informaron activistas.
El primer convoy de 32 autobuses procedente de las poblaciones de Yalda, Babila y Beit Sahem llegó hoy al norte de la provincia de Alepo, una zona controlada por facciones opositoras, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Un segundo convoy con 18 autobuses, que llevan a bordo a cerca de 650 personas, salió ayer del sur de Damasco hacia al norte de Siria, con destino en la zona de Afrín, que se encuentra bajo el dominio de las tropas apoyadas por Turquía.
Los evacuados son combatientes, sus familiares y otros civiles que rechazan permanecer en esas localidades, que pasarán a estar bajo el control del Gobierno sirio. Las autoridades sirias, con la mediación de Rusia, consiguieron recuperar el control de la mayor parte de las zonas a las afueras de Damasco donde todavía tenían presencia facciones rebeldes y grupos islamistas.
La única área que aún no ha sido evacuada es el campo de refugiados de Al Yarmuk y los vecinos distritos de Hayar al Asuad, Al Qadam y Al Tadamun, zonas dominadas por los grupos terroristas Estado Islámico (EI) y Organismo de Liberación del Levante, nombre de la antigua filial siria de Al Qaeda.
FUERZAS
Las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, ya controlan el 60,2 % del territorio del país, 111.440 de sus 180.00 kilómetros cuadrados, después de sus últimos avances, informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Desde el comienzo del año, las fuerzas gubernamentales han arrebatado a los rebeldes varias zonas en los alrededores de Damasco y en las provincias de Hama y Homs, en el centro del país, tanto por avances militares como por acuerdos de evacuación de los insurgentes.
