La Corte Suprema de Brasil ratificó ayer la prisión preventiva dictada en 2016 contra el exministro Antonio Palocci, preso desde entonces en la misma cárcel en la que está el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, de quien era fiel escudero.
El tribunal adoptó esa decisión por siete votos contra cuatro, un día después de que por una diferencia de seis a cinco se negó a discutir un habeas corpus que pedía la excarcelación de Palocci, ya condenado a 12 años de prisión pero solo en primera instancia.
Palocci, quien fue ministro de Hacienda de Lula y titular del despacho de la Presidencia con Dilma Rousseff, destituida en 2016, fue acusado de haber participado en la trama corrupta de Petrobras, la misma por la que el exmandatario fue condenado también a 12 años, aunque con pena ya ratificada en segunda instancia.
Según la jurisprudencia en vigor en Brasil, un condenado solo puede comenzar a cumplir la pena cuando la sentencia es confirmada en segunda instancia, como ocurre con Lula.
En el caso del exministro la prisión es aún preventiva, apoyada en sospechas de que aún desde la cárcel ha movilizado grandes sumas de dinero que serían producto de la corrupción, según sostiene la Fiscalía General.
Palocci, quien llegó a ser uno de los dirigentes más influyentes del Partido de los Trabajadores (PT) y fiel escudero tanto de Lula como de Rousseff, está en prisión preventiva desde septiembre de 2016 y la mayoría de los jueces del Supremo consideró ayer que, si fuera liberado, "habría riesgo de que incurra en nuevos delitos".
