LONDRES. La primera ministra británica, Theresa May, se mostró ayer de acuerdo con el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el francés, Emmanuel Macron, en que la comunidad internacional debe "responder" al ataque del sábado 7 en Siria, en el que el régimen de Damasco presuntamente usó armas químicas.
Según un portavoz de May, ella conversó por teléfono con Trump y Macron a los que dejó claro que el presunto ataque, es "completamente reprobable".
