Una delegación de activistas de El Salvador denunció ayer en el Parlamento Europeo (PE) la violencia reproductiva a la que se ven sometidas en su país y exigió la despenalización del aborto, que es tratado como un "homicidio agravado", incluso cuando es involuntario.
"Es importante que se hagan esfuerzos para que el Estado salvadoreño garantice la libertad de las mujeres que siguen en la cárcel", aseguró en una rueda de prensa Teodora del Carmen Vásquez, quien salió de prisión hace dos meses tras haber cumplido condena durante diez años y siete meses por un aborto involuntario.
Vásquez fue una de las 17 mujeres cuya pena fue conmutada en los últimos meses por parte del Gobierno salvadoreño.
