GAZA. Los gritos, la frustración y la tristeza inundaron ayer las calles de Gaza en el funeral del fotoperiodista y cámara palestino Yaser Murtaya, de 30 años, muerto de un disparo israelí antes de cumplir su sueño de volar en avión cuando cubría ayer las protestas junto a la frontera.
Su cuerpo, envuelto en una bandera palestina y trasladado en una camilla sobre la que colocaron el chaleco azul que le identificaba con grandes letras como "PRESS" (PRENSA).
