El exgobernador Henri Falcón y el pastor evangélico Javier Bertucci, los dos principales candidatos que se disputarán la presidencia de Venezuela con el actual jefe de Estado, Nicolás Maduro, intensificaron sus actos políticos mientras cada uno asegura que resultará vencedor en los comicios de mayo.
Falcón, un político que desertó hace años del chavismo y desobedeció este año a la coalición de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) al inscribir su candidatura presidencial, recorrió ayer el estado Táchira, fronterizo con Colombia.
Bertucci, un religioso sin experiencia política, hizo lo propio en el estado del país más importante desde el punto de vista electoral, Zulia (también limítrofe con Colombia), y reiteró que su candidatura es la de mayor aceptación.
Ambos eludieron las preguntas de los periodistas locales sobre las condiciones en que se llevarán a cabo las presidenciales, un punto de honor para los dos, y si la falta de garantías podría provocar el fin de sus aspiraciones hacia el palacio presidencial de Miraflores.
El grueso del antichavismo reunido en la MUD y el Frente Amplio Venezuela Libre decidieron no participar en la contienda por considerarla fraudulenta y pidieron a los candidatos retirarse de esta "farsa electoral". Sin embargo, Falcón y Bertucci manifestaron al inicio de esta carrera que lucharían por optimizar las condiciones y firmaron junto a Maduro un acuerdo de garantías ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), un órgano del que desconfía la MUD y buena parte de la comunidad internacional.
