Los abogados del expresidente brasileño Lula da Silva aseguraron que se entregará hoy sábado después de que se desarrolle una misa en recuerdo de su esposa, fallecida en 2017. Miles de personas rodean el sindicato en el que está ante la eventualidad que llegue la Policía.
Hoy, 7 de abril, Marisa Letícia da Silva hubiera cumplido 68 años. Falleció el 24 de enero de 2017 tras sufrir un derrame cerebral, que sus familiares dicen que se produjo como reacción a la "persecución judicial" contra su esposo.
Lula fue declarado culpable de corrupción y debe cumplir una sentencia de 12 años en Curitiba, al sur de Brasil, y tras haber agotado todas las apelaciones y recursos posibles, debía entregarse ayer viernes a la Policía a las 16:00 (hora boliviana), pero no lo hizo.
Prefirió mantenerse al interior del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo (en las afueras de San Pablo), donde empezó su carrera sindical hace 30 años. Permanece allí desde la noche del 5 de abril.
Sus abogados dijeron que que hoy se celebrará una misa en honor a su esposa en la calle donde está el edificio del sindicato. Posteriormente, se entregará, dijeron medios de Brasil.
Según versiones extraoficiales, la Policía y el poder judicial aceptaron que Lula sea trasladado a su prisión hoy, después de la misa. Lo hacen para evitar un operativo policial que pondría en riesgo la seguridad de sus simpatizantes y del propio expresidente, dijeron.
Pese a no haberse entregado, el Partido de Trabajadores, del que es líder, negó que Lula fuera un prófugo por la justicia.
"Lula no incumplió una orden judicial. Le fue dada la oportunidad para que se presente ante la justicia sin necesidad de que tenga que intervenir la Policía. Pero todo el mundo sabe dónde está, no está prófugo", dijo la presidenta del partido, Gleisi Hoffmann.
"Solo puede ser considerado con orden de captura si la Policía lo busca y no consigue localizarlo", añadió.
La defensa de Lula intentó ayer un recurso de habeas corpus para evitar que el exmandatario vaya a la cárcel. El magistrado Félix Fischer, del Superior Tribunal de Justicia de Brasil (STJ), negó ese pedido.
Esta apelación se produjo horas después de que el jueves 5 por la noche el Tribunal Supremo decidió por estrecha votación de sus miembros (6 a 5) que Lula no podría defenderse en libertad y que debe cumplir la pena de cárcel dada por el juez Sergio Moro, que investiga una trama de corrupción denominada Lava Jato.
La defensa del expresidente, presentó un último pedido para evitar su prisión, después de que venció el plazo dado por la Justicia para su entrega.
La nueva acción fue presentada ante la Corte Suprema y llegó a manos del magistrado Edson Fachin, instructor en ese tribunal de todos los casos vinculados a la red de corrupción que operó en Petrobras, en la que Justicia ha dado por probada la participación de Lula.
En el documento remitido al Supremo, el abogado José Roberto Battochio, del equipo de defensa de Lula, pide que sea "suspendida" la orden de prisión dictada por el juez Moro.
Sin embargo, la Policía Federal, ha dicho que mantiene abierto un canal de "diálogo" con el expresidente y con sus abogados a fin de que la entrega se realice sin conflictos.
