El presidente electo de Costa Rica, Carlos Alvarado, comenzó desde ayer su acercamiento con los partidos políticos representados en el Congreso con el fin de trabajar en un Gobierno de Unidad Nacional ante el escenario de división del país.
En su primer día como mandatario electo tras la segunda vuelta del domingo primero, el oficialista Alvarado se tomó el día libre para descansar en su casa, ubicada en Santa Ana, unos 10 kilómetros al oeste de la capital, después de la extensa campaña que comenzó oficialmente en octubre de 2017.
La primera acción de Alvarado como presidente electo fue enviar una carta a los partidos políticos para invitarles a una reunión y trabajar en la búsqueda de un Gobierno de Unidad Nacional y una agenda conjunta de temas, una de sus promesas de campaña.
"El pueblo costarricense me ha encomendado la responsabilidad de asumir la Presidencia de la República. Lo ha hecho con el mandato claro de conformar, en el bicentenario de nuestra independencia, un Gobierno de Unidad Nacional que convoque a las diferentes fuerzas políticas en torno a una agenda común por el desarrollo y bienestar del país", dijo el mandatario electo en la misiva.
Este asunto es vital para el éxito de Alvarado, pues gobernará con un Congreso dividido en siete fuerzas políticas, de las cuales ninguna cuenta con una mayoría importante.
RESULTADOS
Su Partido Acción Ciudadana apenas consiguió 10 diputados de los 57 que integran el Legislativo, la tercera fracción más grande después de la del socialdemócrata Partido Liberación Nacional que tiene 17, y la del evangélico conservador Restauración Nacional (14).
