washington. Tras sembrar la incertidumbre al amenazar ayer con vetar los presupuestos federales aprobados por el Congreso, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó finalmente la ley de fondos pese a confesar que está "infeliz" con el resultado.
El multimillonario insistió en que la aprobación de la financiación federal para lo que queda de 2018 fue, a su juicio, un proceso "ridículo".
