WASHINGTON. El Gobierno estadounidense abrió el plazo para que las empresas extranjeras busquen exenciones a los aranceles al acero y aluminio, la controvertida medida anunciada por el presidente Donald Trump para proteger a la "industria doméstica".
Trump firmó el 8 de marzo la ley para imponer un arancel del 25 % a las importaciones de acero y del 10 % a las de aluminio, aunque matizó que de la norma quedaban exentos Canadá y México.
