El gigante tecnológico Microsoft y el Gobierno de Donald Trump se enfrentaron ayer en el Tribunal Supremo de EE.UU. en un caso que podría delimitar cuáles son las fronteras de internet y qué poder tiene Washington para acceder a correos electrónicos almacenados en el extranjero.
El alto tribunal celebró ayer una audiencia de una hora para evaluar el caso, cuya sentencia no se conocerá hasta junio.
Los jueces se mostraron divididos sobre cómo resolver la batalla que enfrenta a Microsoft y al Gobierno estadounidense, quien quiere que las compañías tecnológicas establecidas en EE.UU. le permitan acceder a correos electrónicos almacenados en servidores en otros países.
Dos de los nueve jueces, John Roberts y Samuel Alito, ambos conservadores, se mostraron a favor de la posición del Gobierno de Trump, mientras que los progresistas Ruth Bader Ginsburg, Stephen Breyer y Sonia Sotomayor cuestionaron la necesidad de que el Tribunal Supremo intervenga.
Estos tres magistrados consideraron que solo el Congreso tiene poder para mediar en asuntos de importancia internacional y, además, abogaron por esperar a ver qué ocurre con una nueva propuesta de ley llamada "Cloud Act" ("La ley de la nube") que resolvería algunos de los asuntos pendientes en el caso.
"El Gobierno de EE.UU. está pidiendo a este tribunal que le dé poderes extraordinarios. Solo el Congreso puede darle ese poder. Estamos hablando de la arquitectura de los proveedores de Internet, del futuro de Internet y del consenso internacional sobre soberanía", explicó Breyer.
