El presidente estadounidense, Donald Trump, generó ayer alarma en el FBI al asegurar que planea hacer público un informe elaborado por el Partido Republicano, que detalla supuestos abusos de esa agencia y del Departamento de Justicia en su investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016.
La investigación sobre los supuestos lazos con Rusia de la campaña del presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió ayer a los titulares pese a los esfuerzos del mandatario por dejar de lado el tema en su discurso del martes 30 ante el Congreso sobre el Estado de la Unión.
El FBI expresó en un comunicado "preocupaciones serias" sobre los planes de la Casa Blanca de permitir la publicación del informe, y alertó de que contiene algunas "omisiones de hechos materiales" que podrían comprometer su "exactitud".
Esa declaración dejó clara la brecha entre la Casa Blanca y el FBI respecto al informe, que según la oposición demócrata podría dar una excusa a Trump para despedir al "número dos" del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, e incluso al fiscal especial que investiga la trama rusa, Robert Mueller.
El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU. votó este lunes a favor de hacer público el informe, redactado por el personal del congresista republicano Devin Nunes, y dio a la Casa Blanca cinco días para decidir si permitía o rechazaba su publicación, un plazo que concluye este sábado.
Trump dio su palabra al congresista republicano Jeff Duncan de que permitiría la publicación del informe, cuando este se lo preguntó a su llegada al Congreso para pronunciar el discurso. "Oh, sí, oh, no te preocupes. (Lo haré) cien por cien (seguro)", aseguró Trump, según un vídeo de la conversación difundido ayer. Según varios informes de prensa, el memorando secreto alega que el exespía británico que escribió un famoso dossier lleno de detalles sórdidos sobre Trump, Christopher Steele, proporcionó mala información al FBI.
