SANÁ. Continúa la tensión entre los separatistas del sur de Yemen y las fuerzas leales al Gobierno de Ahmed Abid bin Daguer, que acordaron ayer un alto el fuego en el tercer día de choques en la ciudad meridional de Adén, donde la sede el Ejecutivo fue rodeada por sus adversarios.
Daguer y 13 miembros de su gabinete pretenden abandonar el palacio presidencial hacia una base militar perteneciente a la coalición liderada por Arabia Saudí.
