Saná. El primer ministro yemení, Ahmed Abid bin Daguer, ordenó ayer a las fuerzas gubernamentales que detengan "inmediatamente" las hostilidades en la ciudad de Adén y que regresen a sus cuarteles, en un comunicado al que tuvo acceso EFE.
Daguer ordenó a los soldados del Ejército y a las fuerzas de la Policía que evacúen "sin condiciones previas" todas las posiciones que ocupan o que hayan tomado a lo largo del día en Adén.
