El presidente brasileño, Michel Temer, irá a una "batalla jurídica" por el nombramiento de la diputada Cristiane Brasil como ministra de Trabajo, vetada ayer por el Supremo debido a que la legisladora violó leyes laborales en el pasado.
La decisión del Tribunal Constitucional fue tomada ayer de madrugada por su propia presidenta, Carmen Lucia Antunes, e impidió, aunque por ahora en forma cautelar, la investidura de Brasil como ministra, que el Gobierno había anunciado para ayer.
La diputada, abogada de 44 años, fue designada por Temer el 3 de enero, pero el nombramiento fue contestado en los tribunales por diversas asociaciones, como el Movimiento de los Abogados Laborales Independientes (Mati), que destaparon violaciones de leyes laborales en las que había incurrido la futura ministra.
El Mati se apoyó en que Brasil fue procesada en 2016 por haber tenido dos conductores a su servicio sin contratos formales ni las garantías laborales de ley, por lo que fue condenada a indemnizar a uno de ellos con más 60.000 reales (unos 18.750 dólares).
