La llegada de Francisco ha reavivado el escándalo de los curas pederastas y la organización Bishop Accountability publicó esta semana un listado con 80 sacerdotes, clérigos y una monja acusados de abusos sexuales en contra de menores de edad en el país suramericano.
Tanto desde el clero chileno como peruano se ha destacado la importancia de tener un gesto con quienes han sufrido abusos sexuales, como han planteado distintos sectores de la sociedad chilena.
El Papa Francisco llegó ayer a Chile para una visita de Estado de tres días, durante la cual celebrará misas masivas en las ciudades de Santiago, Temuco e Iquique, y sostendrá encuentros con autoridades y representantes de la Iglesia católica y de la sociedad civil.
El avión de la compañía Alitalia que transportaba al pontífice y su séquito arribó al aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez de Santiago, tras un viaje de más de 15 horas procedente de Fiumicino, en Roma.
El Papa fue recibido a pie del "Pastor Uno" por la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y autoridades de la Conferencia Episcopal, así como por el nuncio apostólico, Ivo Scapolo, y el canciller chileno, Heraldo Muñoz, entre otras personalidades.
"Bienvenido a Chile, Papa Francisco! Lo recibe un país que ha cambiado desde la visita de Juan Pablo II. Somos una sociedad más justa, libre y tolerante, pero con desigualdades que requieren del mensaje de esperanza de un hermano espiritual de Alberto Hurtado", tuiteó la presidenta Bachelet tras recibir al Jorge Mario Bergoglio.
También aguardaba al pontífice la Orquesta Sinfónica Infantil Metropolitana, que interpretó una pieza musical para dar la bienvenida al pontífice, y una representación de los más de 15.000 jóvenes voluntarios que colaboran en la organización de la visita.
La ceremonia de bienvenida, durante la cual no hubo mensajes del pontífice ni de la jefa de Estado, se desarrolló según el protocolo previsto, a excepción del momento en que un grupo de alcaldes, encabezados por el edil de Germán Codina, del municipio de Puente Alto, rompió la fila y se acercó al Papa para estrecharle la mano.
