El presidente estadounidense, Donald Trump, extendió ayer por "última" vez la suspensión de sanciones a Irán con base en el acuerdo nuclear de 2015, y dio un ultimátum a sus aliados en Europa para que negocien con él para corregir los "defectos" de ese pacto, o Estados Unidos se retirará.
La advertencia de Trump coincidió con el anuncio de nuevas sanciones que no están relacionadas con el acuerdo nuclear, sino con "graves" abusos a los derechos humanos o con la proliferación de armas, y que afectan a 14 individuos y entidades de Irán, entre ellos el jefe el Poder Judicial, el ayatolá Sadeq Larijaní.
Trump decidió mantener activo un mecanismo que suspende temporalmente las sanciones a Irán por su programa nuclear, algo sobre lo que el presidente de Estados Unidos debe pronunciarse cada 120 días por imperativo legal. El ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, insistió ayer en que el acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y seis grandes potencias "no es renegociable" y que Estados Unidos debe cumplirlo "plenamente".
