Los italianos fueron ayer convocados a las urnas el 4 de marzo de 2018 para votar en unas elecciones generales que se celebrarán tras la decisión del presidente de la República, Sergio Mattarella, de disolver el Parlamento.
Mattarella no escuchó los reclamos de quienes pedían un retraso de los comicios para poder aprobar un proyecto de ley destinado a reconocer la nacionalidad a los hijos de inmigrantes.
