El Gobierno nacionalista polaco defendió ayer sus polémicas reformas del sistema judicial ante la decisión de la Comisión Europea (CE) de activar el proceso que podría retirarle el derecho a voto en la UE, un instrumento que tachó de "político".
Tras dos años de advertencias, la CE estrenó su denominada "opción nuclear" y puso en marcha del artículo 7 del Tratado de la Unión Europea al estimar que hay "un claro riesgo de una ruptura seria del Estado de derecho".
