Perú afronta hoy en medio de gran tensión y expectativa la sesión plenaria del Congreso en la que se debatirá y votará el pedido de destitución del presidente, Pedro Pablo Kuczynski, por una presunta "incapacidad moral permanente".
Ante la celeridad del proceso iniciado en el Parlamento, el jefe de Estado le pidió a su primer vicepresidente, Martín Vizcarra, designado embajador en Canadá en septiembre último, que retorne a Lima para reunirse con él en Palacio de Gobierno.
En declaraciones a los periodistas, Vizcarra reiteró su lealtad al mandatario y confió en que "se aclaren todos los conceptos que generen duda en la población", respecto a la relación de Kuczynski con la empresa brasileña Odebrecht.
El primer vicepresidente es el llamado a suceder a Kuczynski en el caso de que el Parlamento lo destituya mañana, si la vacancia reúne el voto de 87 legisladores de un total de 130 representantes.
La bancada mayoritaria en el Congreso, formada por la fujimorista Fuerza Popular, adelantó su respaldo a Vizcarra para que asuma la presidencia de la República, en el caso de que la destitución de Kuczynski sea aprobada.
El pedido de destitución fue presentado por el izquierdista Frente Amplio, con el respaldo de Fuerza Popular, el Partido Aprista, y Alianza por el Progreso, entre otros grupos.
Vizcarra participó hoy en la sesión del Consejo de Ministros junto a la segunda vicepresidenta, Mercedes Aráoz, que preside el gabinete, y otros asesores del mandatario, en medio de fuerte resguardo policial y la atención de los medios de comunicación.
El jefe de Estado ha pedido al Congreso que le envíe toda la documentación que sustenta su pedido de destitución para preparar su defensa con el abogado Alberto Borea.
